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Food Insight
septiembre/octubre 2005
 
El Consejo Internacional de Información Alimentaria recientemente encargó una investigación sobre las actitudes de los consumidores hacia los alimentos que ofrecen un beneficio para la salud más allá de la nutrición básica o “alimentos funcionales”. Estos alimentos que promueven la salud pueden incluir desde el brócoli, pasando por alimentos fortificados como jugo de naranjas fortificado con calcio y productos a base de soja, hasta suplementos nutricionales.

El primero de los dos estudios de investigación de consumidores fue una encuesta cuantitativa realizada por Internet en 1012 adultos estadounidenses mayores de 18 años entre el 6 y el 12 de mayo de 2005 y fue ponderada de acuerdo a la educación, la edad y la etnicidad con la estimación de población estadounidense de 2003. Esto permitió que los hallazgos fueran representativos del público estadounidense, considerado en su totalidad.

El segundo, un estudio cualitativo, fue realizado entre el 9 y el 11 de agosto de 2005 con 27 participantes utilizando CoRe Boards™, una nueva técnica de grupo de enfoque por Internet. Según el pedido del Consejo Internacional de Información Alimentaria, Cogent Research, de Cambridge, Massachussets, creó esta metodología de grupo de discusión en línea para proveer a los participantes una sala de charla controlada por un moderador, de acceso privado.

En el último estudio cuantitativo, realizado en 2002, se descubrió que las principales preocupaciones de salud de los consumidores eran la enfermedad cardiovascular y el cáncer, y en un tercer lugar, el sobrepeso. Ahora, en la era de la hiperconcientización de la obesidad, el peso ha escalado al segundo lugar de preocupación de los consumidores, justo después de la enfermedad cardiovascular. Esta nueva investigación demuestra que los consumidores que más probablemente mencionan el peso corporal como una preocupación son aquellos que tienen un título universitario u otro título superior, las mujeres y los consumidores de 18 a 34 años de edad.

De acuerdo con la encuesta cuantitativa realizada en 2005, los consumidores en su mayoría creen que los alimentos y la nutrición tienen “una función muy importante” para mantener o mejorar la salud general. Al igual que se ve en los hallazgos cuantitativos, casi todos los encuestados del estudio cualitativo informan que creen que ciertos alimentos tienen beneficios que van más allá de la nutrición básica y que pueden reducir el riesgo de contraer enfermedades o promover la salud.

“Creo que ciertos alimentos pueden ayudar a reducir el riesgo de contraer ciertas enfermedades o a controlarlas”, dijo un participante del grupo, “porque si, por ejemplo, una persona toma productos lácteos, el calcio ayuda a tener huesos saludables”.

Además de que los alimentos tienen una función en la reducción del riesgo de contraer ciertas enfermedades, los consumidores creen que la genética familiar también tiene una función. El noventa y uno por ciento de los consumidores cree que sus antecedentes médicos familiares tienen una función moderada a importante en el mantenimiento o en el mejoramiento de su salud general.

“Mi genética familiar indica que tengo que preocuparme por la enfermedad de las glándulas tiroides, por la diabetes, por la enfermedad cardíaca, por el cáncer y por los problemas de presión sanguínea”, dijo un participante del grupo.

Alimentos Completos versus Componentes de Alimentos

Al igual que en encuestas anteriores, los consumidores identifican más fácilmente ciertos alimentos completos, como pescado, leche, brócoli y tomates, como alimentos que proveen un beneficio para su salud más allá de la nutrición básica. A estos alimentos conocidos como “buenos para la salud” se agregaron otros alimentos como granos enteros y te verde, que están teniendo más cobertura en los medios de noticias. Por ejemplo, esta primavera, aproximadamente un mes antes de que se realizara la encuesta del Consejo Internacional de Información Alimentaria, el gobierno estadounidense publicó un nuevo sistema de guía de alimentos llamado “MyPyramid” (Mi Pirámide). La nueva guía de alimentos acentúa la importancia de los granos enteros en la dieta, que puede dar cuenta de la mayor conciencia que tienen los encuestados en la entrevista cuantitativa respecto de los beneficios de los granos enteros.

Sin dar ningún tipo de ayuda, los principales “alimentos funcionales” nombrados en la encuesta cuantitativa fueron:

  1. Frutas y vegetales (general)
  2. Leche
  3. Pescado, aceite de pescado, mariscos
  4. Fibras
  5. Brócoli
  6. Tomates
  7. Granos enteros
  8. Vegetales de hojas verdes
  9. Copos de avena, salvado de avena, avena
  10. Ajo
  11. Naranjas, jugo de naranja
  12. Té verde

Relaciones entre la Dieta y las Enfermedades

Cuando se preguntó, sin dar ningún tipo de ayuda, qué alimentos pueden ayudar a prevenir ciertas enfermedades, 9 de cada 10 consumidores pudieron nombrar una relación de par entre dieta y enfermedad.
Con ayuda, el principal par dieta/enfermedad, conocido por el 93 por ciento de los encuestados, fue el calcio para la salud de los huesos. Otros pares principales fueron la fibra para mantener un sistema digestivo saludable (92 por ciento), vitamina D para promover la salud de los huesos (88 por ciento) y granos enteros para reducir el riesgo de enfermedad cardíaca (83 por ciento). La conciencia del consumidor de estos pares dieta/enfermedad se puede descubrir a partir de antiguas asociaciones de ciertos alimentos frente a aquellas basadas en la ciencia emergente.

Algunos pares dieta/enfermedad que están ganando mayor conciencia entre los consumidores incluyen los antioxidantes para la protección contra el daño de los radicales libres (79 por ciento), ácidos grasos omega-3 para reducir el riesgo de enfermedad cardíaca (78 por ciento) y licopenos para reducir el riesgo de cáncer de próstata (57 por ciento).

Conciencia versus Conductas de Consumo

La conciencia de los pares dieta/enfermedad indica el consumo de esos alimentos por parte de los consumidores. Por ejemplo, de los encuestados que tienen conciencia de la relación de los antioxidantes con la protección contra el daño de los radicales libres, un 55 por ciento en total dijo que ya consumen alimentos que contienen antioxidantes, como frutas y vegetales, para protegerse contra el posible daño producido por los radicales libres.

Diferencias Entre los Distintos Sexos y Entre las Edades

No sorprende que los hombres y las mujeres ven las cosas de diferente manera cuando se trata de los alimentos y la salud. Mientras el 40 por ciento de las mujeres mencionan el peso como principal preocupación relacionada con la salud, sólo el 27 por ciento de los hombres lo mencionan. Pero ocurre lo opuesto cuando se trata de la enfermedad cardíaca o de ataques cardíacos como principal preocupación; el 40 por ciento de los hombres lo mencionan, mientras que sólo el 29 por ciento de las mujeres lo hacen. Este hallazgo es especialmente interesante porque la enfermedad cardíaca constituye el mayor riesgo para la salud de las mujeres y muchas campañas de concientización de salud pública han intentado educar a las mujeres acerca del riesgo de padecer la enfermedad cardíaca.

Ambos sexos parecen querer saber más acerca de agregar alimentos saludables a la dieta: el 88 por ciento de las mujeres y el 78 por ciento de los hombres están de acuerdo con esto, pero los números varían con la edad cuando se trata de hacer cambios dietarios reales.

El treinta y cinco por ciento de los estadounidenses de 25 a 34 años de edad no han hecho ningún cambio en su dieta. Por el contrario, el 40 por ciento de los estadounidenses de 45 a 54 años de edad han cambiado su dieta, y el 67 por ciento de este grupo han eliminado de su dieta lo que perciben como elementos menos saludables.

El cuarenta y ocho por ciento de las mujeres jóvenes, aquellas pertenecientes a la “Generación Y”, de 18 a 24 años, son las que más probablemente han agregado elementos saludables a su dieta, el 35 por ciento agregó más vegetales y el 27 por ciento agregó frutas en un esfuerzo por mejorar o mantener su salud.

Dónde Obtienen Información los Consumidores

Los medios, especialmente los medios electrónicos como la Internet, son la principal fuente de información acerca de salud y nutrición, pero las personas siguen consultando a su médico para recibir asesoramiento.

De acuerdo con la encuesta cuantitativa del Consejo Internacional de Información Alimentaria, el 54 por ciento de los encuestados obtienen su información de salud y nutrición en sitios web o en la Internet, seguidos del médico (43 por ciento), las revistas (28 por ciento), las noticias en televisión (21 por ciento) y los amigos y los familiares (20 por ciento).

Nuevamente, hay una diferencia entre las edades. Los estadounidenses de 18 a 54 años nombran los medios con mayor frecuencia, ya sean impresos o electrónicos, como una de sus principales fuentes de información sobre salud y nutrición, mientras que los mayores de 55 años obtienen la información con más frecuencia de su médico.

“Leo mucho la sección de Salud de MSN”, dijo un participante del grupo. “Tiene enlaces excelentes con sitios buenos y, si se publica en un sitio grande como MSN, debe ser confiable”.

Pero el simple hecho de que los consumidores obtienen su información de los medios no significa necesariamente que confían en toda la información que se publica. Cuando se les preguntó, con ayuda, cuál es la fuente de información más influyente respecto de los alimentos y de los componentes de los alimentos, el 52 por ciento nombró a los profesionales de la salud, seguidos de los dietólogos (41 por ciento), las asociaciones de salud (20 por ciento), la etiqueta de información nutricional (13 por ciento) y las revistas (9 por ciento).

Informar Acerca de la Ciencia

Ya que cada vez más público obtiene su información de salud y nutrición de los medios masivos de comunicación, es importante que todos los miembros de la cadena de comunicación suministren la mejor información científicamente precisa posible.

Los consumidores a menudo dicen que uno de los motivos por los que no hacen cambios saludables en sus estilos de vida es porque los mensajes a menudo se contradicen y desean información nutricional más personalizada sobre cómo hacer cambios dietarios saludables que “se adapten” a sus estilos de vida. Los profesionales de la salud, entre otros, cumplen una función clave en conseguirles a los consumidores información que sea precisa, a la vez que les dan consejos sobre cómo aplicar esta información en su vida diaria.

Para ayudar en este proceso, la Fundación del Consejo Internacional de Información Alimentaria se asoció con el Instituto de Técnicos de Alimentos (IFT, según sus siglas en inglés) para desarrollar las Pautas para Comunicar la Ciencia Emergente de Componentes Dietarios para la Salud. Estas Pautas incluyen un listado para que los comunicadores ayuden a mejorar el conocimiento público de los alimentos, de los componentes de alimentos y de los suplementos dietarios y de su función para tener un estilo de vida saludable.

Algunos puntos que los comunicadores, incluyendo profesionales de la salud, científicos, editores de publicaciones científicas, funcionarios del gobierno y periodistas deben considerar incluyen:

  • Usar lenguaje sencillo para hablar de los alimentos y de la salud.
  • La investigación científica es evolutiva, no revolucionaria.
  • Desarollar las comunicaciones son habilidades cuidadosas.
  • Transmitir mensajes con sentido.
  • Citar datos de los estudios.
  • Considerar el proceso de revisión de los pares y explicarlo.
  • Considerar todos los datos al evaluar la objetividad de un estudio.

Esta reciente investigación indica que los consumidores están listos para recibir mensajes personalizados acerca de los alimentos que promueven la salud. La personalización es clave. Un participante de un grupo comentó: “Me sentiría motivado para hacer más acerca de mi dieta si tuviera información más precisa sobre los alimentos que pueden reducir el riesgo que tengo de contraer ciertas enfermedades”. Todos los participantes de la cadena de comunicación tienen una función importante que consiste en suministrar a los consumidores información científicamente precisa para ayudar a los consumidores a hacer cambios saludables en sus estilos de vida.

Las Pautas completas se pueden encontrar en el sitio web de la Fundación del Consejo Internacional de Información Alimentaria en: http://www.ific.org/nutrition/functional/guidelines.

Para más información acerca de los alimentos funcionales, vaya a: http://www.ific.org/sp/nutrition/functional.