La encefalopatía espongiforme bovina (EEB), o la "enfermedad de la vaca loca" sigue apareciendo en las noticias en todo el mundo. Se están aplicando programas de vigilancia para garantizar a los consumidores que la carne vacuna y otros productos alimenticios derivados del ganado de los Estados Unidos, son seguros.
El 23 de diciembre de 2003, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos anunció que se había detectado el primer caso sospechoso de EEB en los Estados Unidos en una vaca lechera en el Estado de Washington. El caso fue confirmado en el marco de una investigación completa que se está realizando en este momento. Los Estados Unidos han estado llevando a cabo un estricto programa de vigilancia, detección y respuesta frente a la encefalopatía EEB desde 1990 y este es el primer caso identificado.
En diciembre de 2003, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos fortaleció el sistema de protección que venía aplicando. Las mejoras implementadas incluyen la remoción de ciertos animales de la cadena alimentaria, controles adicionales en el procesamiento de la carne, estándares de prueba que requieren la confirmación de inexistencia de EEB antes de autorizar la distribución de un producto alimenticio, y mejoras en las técnicas de sacrificio. Estas políticas fortalecerán aún más la protección contra esta enfermedad.
¿Qué es la encefalopatía espongiforme bovina (EEB)?
La EEB es una enfermedad crónica degenerativa poco frecuente que afecta el cerebro y el sistema nervioso central del ganado. Es una de las varias encefalopatías espongiformes transmisibles (EET) conocidas, que incluyen a la scrapie (una encefalopatía que afecta a las ovejas), encefalopatía transmisible en visones, la caquexia crónica en alces y ciervos, y algunas encefalopatías poco frecuentes en otras especies que incluyen al hombre. La EEB se caracteriza por la degeneración progresiva del sistema nervioso. El ganado con BSE pierde la coordinación, experimenta cambios de comportamiento y desarrolla una variedad de anormalidades en el sistema nervioso central. El período de incubación en ganado es de 2 a 8 años. Una vez que los síntomas clínicos se desarrollan, la muerte ocurre en varias semanas o meses, a menos que el animal infectado sea sacrificado.
¿Cuándo se descubrió la EEB?
Este tipo de encefalopatía apareció por primera vez en el ganado británico a mediados de la década del 80. Se han detectado numerosos casos en otros países. La lista completa de los países está disponible en la Administración de Alimentos y Drogas de los Estados Unidos (FDA) U.S. Food and Drug Administration (FDA) y en el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) U.S. Department of Agriculture (USDA).
¿Cómo se transmite la encefalopatía EEB?
Los científicos creen que la EEB se transmite a través del ganado que se alimenta con productos contaminados con el agente de la enfermedad EEB. La fuente de contaminación es el tejido nervioso contaminado, como por ejemplo, el cerebro, la médula espinal y parte de los intestinos del ganado afectado por encefalopatía EEB. No hay evidencia que permita asegurar que la EEB se transmite de ganado a ganado o del ganado a otras especies por contacto físico, aunque existe riesgo de que las crías del ganado infectado nazcan infectadas con la enfermedad. Parecería ser que la EEB es causada por un prión, que es un tipo de variante de proteína.
Las partículas del prión contienen los mismos componentes (secuencia de aminoácidos) que una proteína normal, pero tienen una forma diferente. Se supone que el prión actúa como una plantilla por la que las moléculas de las proteínas normales en el cerebro y el sistema nervioso central se ubican de manera anormal, y así comienza el avance de la enfermedad.
¿ Además de ingerir carne vacuna, tomar leche y consumir productos lácteos es seguro?
Sí. Los investigadores del Instituto Nacional de Salud (National Institutes of Health -NIH) y de la Secretaría de Agricultura de los Estados Unidos coinciden en que no existen razones para modificar los hábitos alimentarios porque se detectó un único caso de esta enfermedad en los Estados Unidos. La EEB sólo se ha detectado en el cerebro, sistema nervioso central y parte del intestino del ganado afectado. No se ha detectado alguna infección de EEB en el tejido muscular, que es lo que comemos como carne vacuna o leche. De hecho, extensas pruebas revelaron que la leche, incluyendo la leche de vacas infectadas con EEB, no contiene el agente infeccioso. Por lo tanto, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) World Health Organization (WHO), consumir leche y productos derivados, tales como yogur, helado o queso, es seguro, incluso en países con una alta incidencia de EEB.
¿Pueden los humanos contraer la encefalopatía espongiforme bovina?
No, pero existe una forma extremadamente rara de la encefalopatía espongiforme llamada enfermedad de Creutzfeld Jakob (CJD) que afecta a los seres humanos.
¿Qué es la Enfermedad de Creutzfeld-Jakob y existe un vínculo entre ella y la encefalopatía EEB?
La CJD (Enfermedad de Creutzfeld-Jakob) es una enfermedad mortal progresiva que ataca al cerebro humano, y es poco frecuente. Aproximadamente, afecta a una persona en un millón por año. La mayoría de los casos de CJD son esporádicos y no muestran relación alguna con factores regionales, étnicos, económicos u otros. La enfermedad de Creutzfeld-Jakob fue identificada en todo el mundo. Se supone que la mayoría de los casos de la enfermedad surgen espontáneamente y no se han identificado agentes causantes en el medio ambiente.
Diagnósticos recientes de una nueva variante de esta enfermedad (vCJD) en Gran Bretaña ha elevado la preocupación por la posibilidad de transmisión de EEB del ganado a los humanos. La vCJD parece afectar una población más joven y se diferencia por una mayor duración de la enfermedad y una patología diferente a la esperada en pacientes con CJD.
Se realizaron algunos estudios en animales, que se han dado a conocer recientemente, para determinar la probabilidad de transferencia de la encefalopatía EEB del ganado a los seres humanos. Se realizaron dos estudios utilizando diferentes técnicas de “fingerprinting” o huellas genéticas que ofrecen clara evidencia de que existe un nexo entre la EEB y la vCJD. Aunque el mismo “agente” puede parecer responsable de ambas enfermedades, numerosos experimentos actualmente en proceso prometen ofrecer más evidencia y comprensión sobre este nexo. Pese a ello, los expertos tienen suficiente información y conocimiento para evaluar los riesgos y garantizar la salud pública.
Los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention (CDC)) realizan controles para detectar la existencia de CJD y vCJD como parte del Programa Emergente de Enfermedades Infecciosas.
¿Son seguros los demás productos derivados del ganado?
Sí. La gelatina, por ejemplo es una sustancia transparente y gelatinosa que ha sido utilizada por generaciones para cocinar y para solidificar ensaladas y postres, proviene del colágeno, una sustancia extraída de los huesos y el cuero de los animales utilizados para alimento. El proceso de producción de la gelatina incluye el remojo, tratamiento químico, purificación, filtración, evaporación y secado, para obtener finalmente un producto muy refinado y puro que, supuestamente, provee un suministro seguro de gelatina. Además de su aplicación en alimentos, la gelatina es utilizada en medicamentos, suplementos dietéticos, productos cosméticos y otras aplicaciones industriales.
Aunque no esté contenido en la gelatina, el suero vacuno proviene de la misma fuente. Es utilizado en la cocina como agente saborizante, y también es sometido a un proceso altamente refinado. Por lo tanto, la OMS ha establecido que todos los alimentos, cosméticos o medicamentos que contengan gelatina o suero vacuno son seguros y se pueden utilizar con confianza. Pese a que las investigaciones han demostrado la eficacia del proceso de fabricación de la gelatina para remover o desactivar el agente infectado con EEB, la FDA ha emitido una Guía para la Industria ( "Guidance for Industry" ) con información sobre los métodos que se aplican para extraer y procesar la gelatina para garantizar su seguridad. Este documento y las acciones que requiere están basados en un escenario de gestión de riesgos de tres niveles. Los tres niveles—obtención, proceso y uso—permiten una mayor flexibilidad, y mantienen un elevado nivel de confianza sobre la seguridad de los productos para el uso humano regulados por la FDA.
Resumen
El gobierno federal, la industria ganadera y los productores de alimentos están trabajando en conjunto para garantizar un abastecimiento de alimentos seguros para el consumidor. Existen programas efectivos de inspección y sistemas de monitoreo para poder asegurar que la carne vacuna, los alimentos y productos para el consumidor derivados del ganado sean seguros.
En noviembre del 2001 y octubre del 2003, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos y el Harvard Center for Risk Analysis presentaron estudios en los que se investigaba el posible riesgo de que se presentaran casos de EEB en los Estados Unidos. El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos fue el organismo que solicitó la realización de dichos informes. Los autores de los análisis indicaron que las medidas adoptadas por el gobierno y las industrias de los Estados Unidos hacen que el país esté bien preparado para evitar la propagación de la EEB en el supuesto caso de que llegara a detectarse algún caso en el país.
El informe más reciente disponible a través del Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos puede hallarse en http://www.aphis.usda.gov/lpa/issues/bse/harvard_10-3/text_wrefs.pdf.